Explorando Seúl a través de la comida y los barrios
Hl2026
a month ago
Cuando planifiqué mi viaje a Seúl, no quería crear un itinerario que se limitara a ir tachando atracciones turísticas famosas. Quería vivir distintas facetas de la ciudad, probar comida coreana, explorar barrios, hacer algunas compras y ver cómo se siente el Seúl de todos los días.
Al final, lo que tuve fue un viaje que combinó comida, cultura, compras, belleza y exploración de barrios. Cada día fue diferente, y me encantó ver cuánto podía cambiar el ambiente de una zona de Seúl a otra.
Una de mis primeras paradas fue el Mercado de Gwangjang, que fue una forma genial de empezar mi experiencia en Seúl.

Quería que mi primera experiencia en Seúl girara en torno a la comida, y un mercado tradicional me pareció la opción perfecta. Mientras caminaba por el mercado, podía ver distintos puestos de comida, gente comiendo junta y vendedores preparando platos. El ambiente era ajetreado y lleno de energía, y se sentía muy distinto a las zonas más modernas de Seúl que visité después.
Para mí, la comida es una de las mejores maneras de entender un lugar. En vez de limitarme a sacar fotos de una atracción famosa, sentarme y probar comida local me da la oportunidad de vivir la ciudad de una forma más personal.
El Mercado de Gwangjang también me dio ganas de explorar más barrios, en lugar de quedarme solo en una zona.
Después de la experiencia en el mercado tradicional, pasé tiempo explorando la Estación Gangnam.



La Estación Gangnam se sentía completamente distinta al Mercado de Gwangjang. Las calles eran modernas, concurridas y estaban llenas de cafeterías, restaurantes, tiendas y negocios de belleza.
Tuve varias citas durante mi estancia en Seúl, incluida una cita para el cabello y otras de belleza, así que la Estación Gangnam pasó a formar parte de mi itinerario cotidiano, en lugar de ser solo un lugar al que fui a hacer turismo.
Me gustó poder combinar las citas con explorar el barrio de alrededor. Después de una cita, podía pasear, mirar tiendas, encontrar algo para comer o simplemente observar a la gente y la vida de la ciudad a mi alrededor.
Esto fue una de las cosas que más disfruté de Seúl: no siempre necesitaba una gran atracción para que el día fuera interesante.
A veces, caminar por un barrio animado y parar en algún sitio a comer era suficiente.
Otro día, visité la Aldea Hanok de Namsangol, que me dio una experiencia completamente diferente.

Después de pasar tiempo en la moderna Estación Gangnam, ver arquitectura tradicional coreana fue un cambio de ritmo muy agradable.
Los edificios Hanok y el entorno más tranquilo creaban un ambiente muy diferente al de las zonas comerciales concurridas. Disfruté paseando y fijándome en los detalles, en lugar de intentar hacerlo todo deprisa.
Esto fue una de mis cosas favoritas de explorar Seúl: distintos barrios pueden sentirse como ciudades completamente diferentes.
Puedes pasar parte del día rodeado de edificios modernos, cafeterías y compras, y más tarde verte contemplando casas tradicionales coreanas.
También pasé tiempo explorando Myeongdong, otra zona de Seúl con un ambiente muy distinto.

Myeongdong fue un lugar divertido para recorrer tiendas y sentir la energía de una de las zonas de compras más conocidas de Seúl. También visité Shinsegae, lo que añadió otra faceta a la experiencia de compras.
No iba buscando una lista enorme de compras. Prefería caminar, mirar lo que me llamaba la atención y ver cómo se sentían las zonas comerciales en comparación con los barrios que ya había visitado.
También me pasé por Kyoto Store y compré algunas postales.
Las postales son uno de mis recuerdos de viaje favoritos porque son pequeñas, fáciles de guardar en la maleta y aun así me dejan algo tangible para recordar el viaje.
La comida y la exploración de barrios fueron las partes principales de mi viaje, pero también quería vivir algo por lo que Seúl es muy conocida: su cultura de belleza y autocuidado.
Durante el viaje, tuve una cita para el cabello, visité Abijou Clinic y me hice un análisis de piel en The Bom.
Estas experiencias me dieron otra perspectiva de Seúl. Los negocios de belleza no se limitan a una atracción turística ni a un solo distrito de compras. Forman parte del entorno cotidiano de la ciudad, especialmente en zonas como la Estación Gangnam.
También me gustó que estas citas pudieran combinarse con explorar los barrios cercanos. En vez de dedicar todo un día a una sola actividad, podía ir a una cita y luego seguir recorriendo la zona, buscar algo de comer o curiosear por las tiendas de alrededor.
Lo que más disfruté de Seúl:
Viví:
🍜 Comida, explorar el Mercado de Gwangjang y disfrutar de comidas coreanas
🏙️ Seúl moderno, pasear por la Estación Gangnam y disfrutar de sus cafeterías, restaurantes y tiendas
🏮 Seúl tradicional, visitar la Aldea Hanok de Namsangol
🛍️ Compras, explorar Myeongdong, Shinsegae y tiendas locales
💆 Belleza& y autocuidado, citas de cabello, cuidado de la piel y belleza
💌 Pequeños recuerdos, comprar postales por el camino
El viaje no se sintió como si estuviera yendo sin parar de una atracción famosa a otra. En cambio, tuve tiempo para notar las diferencias entre barrios y disfrutar la ciudad a un ritmo más relajado.


